Ofrece quitar la dependencia del uso de los lentes. Se requiere de un estudio para revisar la curvatura y el grosor de la córnea y conocer si es candidato a operarse. Es definitiva, indolora y ambulatoria.
Se implantan a los pacientes que no son candidatos a la cirugía tradicional. Se importan de Suiza sobre pedido y la cirugía es ambulatoria y muy segura.
Es necesaria cuando empieza a bajar la visión paulatinamente, principalmente en la tercera edad; sus funciones se substituyen con un lente artificial transparente, llamado lente intraocular (LIO). La incisión es de menos de 3 mm, de forma ambulatoria y con resultados espectaculares.
Se requiere cuando se han agotado las demás opciones y se presenta alguna opacidad o una gran deformación.
Se implantan para detener el avance del Queratocono y así evitar o retrasar la necesidad de un trasplante de córnea.
Es necesaria cuando empieza a crecer y produce inflamación y ojo rojo, se recomienda operarlo con un injerto del mismo ojo y así disminuir la posibilidad de que se vuelva a formar.
Se realizan para determinar el tipo de bacteria que está alojada en el ojo; pueden ser micóticas, virales, herpes, etc., ya que es muy importante determinar su tipo para utilizar el antibiótico indicado.
Se recomienda cuando se modifica su función normal, principalmente por caerse o bien cuando existe flacidez de la piel y obstaculiza la visión.
Se recomienda una revisión al nacimiento y posteriormente una cada año para detectar oportunamente problemas visuales o enfermedades congénitas.
Provoca una baja de visión súbita y se diagnostica revisando el fondo del ojo; se considera una verdadera urgencia ya que deberá ser tratado a la brevedad.
Se requiere para corregir una mala alineación de los ojos y mejorar el aspecto cosmético.
Se debe realizar un diagnóstico temprano y oportuno para evitar el daño del nervio óptico y establecer el tratamiento adecuado; la visión perdida por éste padecimiento ya no se recupera.